Celebramos el XXVII Encuentro Intergeneracional homenajeando el oficio de la costura
El sábado 17 de octubre celebramos la XXVII edición de nuestro ENCUENTRO INTERGENERACIONAL en Tordehumos. Bajo el título «No hay puntada sin hilo» este 2026 rendimos homenaje al oficio de la costura en el medio rural.
A lo largo de la jornada realizamos diferentes actividades con el objetivo de que las personas asistentes descubrieran este oficio más de cerca. Comenzamos viajando al pasado visitando el rincón de la costura del Ecomuseo, donde explicamos la labor del sastre, la modista y la costurera, vimos distintos útiles de costura como la máquina de coser y los bastidores, la ropa de antaño que conservamos como parte de la colección etnográfica, o qué era el ajuar. Los más pequeños/as quedaron fascinados al saber algunos datos sobre la adquisición y el uso de la ropa que se hacía antiguamente en las zonas rurales, ya que crear una prenda era un proceso especial y costoso, muy distinto a hoy en día: se compraba la tela, se llevaba a la modista o el sastre, se elaboraban los patrones a medida, se cosía. Todo un arte que conllevaba gran dedicación. Cada persona tenía pocas prendas, habitualmente la ropa de diario y la de fiesta, y existía una mentalidad de reutilización, se remendaba para poder seguir usándola y se utilizaban distintos cuellos, ya que era la parte que solía sufrir más desgaste.
En el «Juego de la Oca» jugamos a un bingo de imágenes de útiles de costura (botones, punzón, alfiletero, etc), bordamos nuestra inicial en un mandala, elegimos el significado correcto de dichos como «meterse en camisas de once varas» o “no dar puntada sin hilo” y adivinamos con el tacto y los ojos vendados objetos como el dedal, los carretes o el metro, ganando quien metiera más en el costurero.
En los talleres de manualidades grandes y pequeños trabajamos en grupos, mano a mano, creando estuches de fieltro de diferentes colores. Además, jugamos también a juegos tradicionales como la goma, el pañuelo, la gallinita ciega y las parejas de botones.
Un día en el que mayores y pequeños comparten un espacio de convivencia, diversión y aprendizaje, con el objetivo de intercambiar conocimientos entre las distintas generaciones, permitiendo que se transmitan y mantengan las tradiciones y los saberes para que pervivan en el imaginario de los más jóvenes.
Este año participaron en el encuentro casi 100 personas de distintas generaciones y nacionalidades de Villafrechós, Medina de Rioseco, Tordehumos, Villagarcía de Campos, Villabrágima, San Pedro de Latarce y Castromonte.
¡Muchas gracias a todas las personas que nos habéis acompañado!









